sábado, 7 de julio de 2012

Si tuviera que poner fecha, pondría el día en que te conocí: en que vi aquellos ojos fijándose en mí, quitándome el aliento besando mi labio lento, uniendo lienzos de pasión. Y ahora que lo pienso extirpando la razón a un corazón que no razona, que abandona con facilidad y a ti no te abandona. Abonado a la fragilidad de aquel que se apasiona que deja que su eje se rija por otras personas. Un sentimiento común con todo aquél que no rehuye con la simplicidad de una noche sin nombres, solo roces. A la complicidad de aquellos que si se conocen. Sirveme otro vaso de tu mejor beso, besame suave, emborrachemonos de eso, que me tiene preso. Es el precio de las caricias, y dame buenas alas ante las malas noticias. 


lunes, 2 de julio de 2012

Our love never die, for infinity

Eres una puta droga. Mi droga. Estoy enganchada a ti y nunca tengo suficiente. Quiero más, y más, y más. Rozar la línea de la sobredosis en tu cuerpo, llegar al cielo sin necesidad de escaleras, esnifar tu olor con fuerza para que se me quede guardado en mi mente y poder recordarlo cuando me entre el mono de ti. Quiero pincharme cada una de tus palabras en mis venas para que recorran por todo mi cuerpo. Soy una adicta de tu voz cada vez que me dices en voz baja que me quieres, al mismo que tiempo que yo te pregunto “¿qué?”, solo para que me lo repitas y así irme a dormir con una doble sonrisa. Eres la droga de la cual no quiero desintoxicarme, quiero morir contigo, que me maten tu cuerpo, tu olor, tu voz y tus besos. Uno más, ocho.