Es inevitable, el pensamiento y los sueños son incontrolables. La ilusiones se trazan, los nudos se sueltan y se atan, se prometen amor eterno para después traicionarse y abandonarse. Aún así en el corazón siempre hay lugar para el pasado. Nuestro bulevard personal de tropiezos y piedras, un libro de sueños y promesas rotas y una colección de sonrisas.
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